26 de octubre de 2012

Cómo aprender a conocer la voluntad de Dios

Este tema debería preocuparnos a todos, si es que deseamos verdaderamente ser guiados por Dios en nuestra vida diaria. En los próximos días vamos a dar al menos tres consejos para aprender no solo conocer la voluntad de Dios para mi vida, sino también a hacer la voluntad de Dios en mi vida con agrado. 

APRENDE A CONOCER LA VOLUNTAD DE DIOS. 

Para vivir según su voluntad, primero debemos conocerla. En su despedida de los ancianos de Éfeso el apóstol Pablo hace mención de esta realidad. Él dice en Hechos 20:27: "Sin vacilar les he proclamado todo el propósito de Dios". El propósito de Dios se refiere a su plan, su intención. 

Pablo no nos da a entender que él se haya convertido en alguna especie de consultante profesional, a quien los ancianos acudían para recibir un plan personalizado de Dios para sus vidas. Él se refiere, más bien, al propósito que Dios tiene para todo creyente y para este mundo. La importancia es esta: Dios nunca te guiará a hacer algo que esté en contra de su propósito revelado en las Escrituras. 

Juan Wesley dijo: "No te apures en atribuirle cosas a Dios. No supongas fácilmente que sueños, voces, impresiones, visiones o revelaciones son de Dios. Pueden ser de él. Pueden ser de la naturaleza. Pueden ser del Diablo". 

De algún modo, algunas personas creen que, si el creyente tiene alguna impresión fuerte, tiene que ser de Dios. Esto no es cierto. Si siento que debo hacer algo que va en contra de la voluntad revelada de Dios, puedo saber con certeza que no es su voluntad para mí. 

Dios, por ejemplo, me manda obedecer a las autoridades civiles. Si estoy convencido de que él quiere que haga algo que resulta en desobediencia a las autoridades, estoy equivocado. La única excepción es la situación en la que las autoridades nos pretenden obligar a desobedecer la Biblia. 

Si quiero saber la voluntad de Dios, entonces debo empezar conociendo la Biblia. Esto es imprescindible. Si quiero navegar sobre el mar, tengo que conocer la carta náutica. Si quiero viajar con seguridad en la vida, entonces tengo que empezar conociendo el mapa divino, la Biblia. 

La voluntad de Dios también tiene un aspecto personal. En varios lugares, Pablo dice lo que vemos en 1 Corintios 1:1: "Pablo, llamado por la voluntad de Dios a ser apóstol de Cristo Jesús". Pablo no eligió ser apóstol. Dios lo llamó.

De igual manera, más allá de su voluntad universal revelada en la Biblia, Dios también tiene propósitos y deseos individuales para cada uno de nosotros. ¿Cómo podemos saberlos?

En ocasiones es necesario tener bien abiertos nuestros sentidos para comprender cuál es la voluntad de Dios para mí. Ver a qué me llama el Señor, ver dónde me abre puertas y dónde me las cierra y orar en busca de dirección de lo alto. Un ejemplo de esto podemos verlo en Pablo, cuando el entendió que el Espíritu Santo a veces le estorbaba para tomar un camino y le conducía a otro que él no había previsto. Esto requiere un nivel de sintonía con el Señor muy alto. Pero el que quiera hacer la voluntad de Dios, debe procurar esta clase de sensibilidad para su vida. 

¿Cómo saber si el estorbo viene de parte de Dios o del diablo, que también estorba a veces? Recuerda esto: Dios cuando cierra una puerta abre otra. El diablo nos lleva siempre a un callejón sin salida. 

Hemos visto que para vivir según la voluntad de Dios en primer lugar hay que conocerla. El segundo paso es aprender a hacerla. De esto hablaremos en una próxima entrada. Bendiciones.

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