14 de mayo de 2012

La oración de Josafat (2ª parte)

En un primer artículo veíamos cómo Josafat reconoció su fragilidad y acudió a Dios en busca de ayuda. Ahora vemos cómo El Señor responde a esa necesidad.

Los conflictos son oportunidades para experimentar la respuesta de Dios.No tuvieron que esperar mucho tiempo, dice los versículos 14 y 15 dicen que “vino el Espíritu de Jehová en medio de la reunión y dijo: Oíd, Judá todo , y vosotros moradores de Jerusalén, y tú, rey Josafat. Jehová os dice así. No temáis ni os amedrentéis delante de esta multitud tan grande, porque no es vuestra la guerra, sino de Dios”.

El Señor descargó a su pueblo de sus miedos, tomando su causa como propia: “Jehová os dice así: No temáis ni os amedrentéis delante de esta multitud tan grande, porque no es vuestra la guerra, sino de Dios” (versículo15).

Los conflictos son oportunidades para probar nuestra fe.

Ellos tenían que creer a Dios. Debían acudir al encuentro de sus enemigos y esperar que el Señor interviniera como había prometido. “Mañana descenderéis contra ellos. No temáis ni desmayéis; salid mañana contra ellos, porque Jehová estará con vosotros” (versículo16). Y así sigue hasta el versículo 21.

¿NOS ESTÁ ESPERANDO DIOS?

Y fue precisamente cuando el pueblo comenzó a alabar al Señor, cuando este comenzó a actuar. (versículo 22). La alabanza y la adoración son armas más letales que todas las bombas nucleares.

“Y cuando comenzaron a entonar cantos de alabanza, Jehová puso contra los hijos de Amón, de Moab y del monte de Seir, las emboscadas de ellos mismos que venían contra Judá, y se mataron los unos a los otros”.

Los conflictos son una oportunidad para actuar con fe (versículo.20): “Oídme, Judá y moradores de Jerusalén. Creed en Jehová vuestro Dios, y estaréis seguros; creed a sus profetas, y seréis prosperados

Otro aspecto interesante en la oración de Josafat fue que no fue personal o particular. El “hizo pregonar ayuno a todo Judá” (versículo 3). “Se reunieron los de Judá para pedir” (versículo 4). La oración de Josafat fue hecha en nombre de todo el pueblo: “nosotros”, “Dios nuestro”. “Y todo Judá estaba en pie delante de Dios, con sus niños y sus mujeres y sus hijos” (versículo 13). “Se inclinó rostro a tierra, y asimismo todo Judá y los moradores de Jerusalén se postraron delante de Jehová” (versículo 18). “Habido consejo con el pueblo” (versículo 21).

El hizo de sus temores, los temores de todo el pueblo de Dios. Su humillación, la humillación de todo Judá, su oración la oración de Judá y su fe en Dios la confianza de todo Judá. Por eso Dios actuó. Ese fue el secreto.

CONCLUSIÓN

Sí; aquel fue uno de los días que quedaron grabados con toda la intensidad del mundo en la memoria de Josafat y en la del pueblo de Dios. Esta adversidad que olía a tragedia nacional se convirtió en un triunfo total que quedó inscrita en los anales de la historia de Judá.

Los conflictos son oportunidades para:

- Entender nuestra fragilidad.
- Acudir a Dios.
- Experimentar su respuesta.
- Probar nuestra fe.

Ante situaciones de conflicto, debemos actuar con firmeza y determinación. Si estás agotado, dormido, cansado por causa de los conflictos, puedes hacer lo que estos hicieron. Dice el versículo 20 que “se levantaron por la mañana y salieron al desierto”.

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