19 de marzo de 2012

Dios el ayudador

El autor de este salmo muestra el deseo de alabar a Dios durante el resto de su vida (versículos 1-2). 

Cuando realmente amamos a alguien queremos estar con esa persona para siempre. Cuando nos casamos lo hacemos para toda la vida porque queremos estar con nuestro esposa o esposo; una relación entre dos personas que se ven sólo de vez en cuando está condenada al fracaso. Lo vemos en los matrimonios de los famosos, que cada uno tiene su trabajo, su agenda independiente, que casi no coinciden y muchos de ellos terminan en divorcio. 

Dios quiere que estemos con él para siempre y además nosotros lo necesitamos. Pero ¿Qué tiene El Señor para que estar a su lado sea algo deseable? El salmista nos lo explica. 

En este mundo hay muchos líderes, muchos caminos donde elegir, y algunos pueden ser muy atractivos. Hombres con poder político y económico, o con una gran inteligencia, sabiduría y capacidad de palabra, que parece que en un primer momento lo tienen todo controlado y son un fundamento sólido sobre el que plantar nuestra vida, pero fijaros lo que dicen los versículos 3 y 4. 

La Palabra del Señor nos muestra la realidad, y es que todas estas personas que tienen poder durante unos años, acaban desapareciendo y lo más importante es que junto con ellos tarde o temprano también desaparecen sus pensamientos y sus seguidores. Por eso dice el salmo que en ninguno de ellos hay salvación. Ese líder puede ser el trabajo, el dinero, nuestro padre o nuestra madre, nuestra pareja... o nosotros mismos. 

Os invito a que nos detengamos un momento en el camino de la vida y que antes de seguir adelante nos hagamos varias preguntas: ¿En quién estamos poniendo el fundamento de nuestras vidas? ¿Qué es lo que nos sirve de referencia a la hora de tomar decisiones, cuáles son nuestros valores y motivos para vivir, en qué estamos depositando nuestra esperanza? 

El salmista explica por qué decidió entregar su vida a Dios. 

1. PORQUE DIOS NOS HACE FELICES. 

La persona que se entrega a Dios es BIENAVENTURADA, es alguien "inmensamente feliz" 

¿De verdad que hoy en día podemos ser bienaventurados? Hoy quiero hablaros de realidades, espirituales pero reales, y la realidad es que el cristiano tiene que pasar por los mismos problemas económicos, sociales y familiares que cualquier otra persona, pero puede ser bienaventurado a pesar de todo esto, porque tiene algo que otros no tienen, y es a Dios como ayudador (versículo 5).

Hay unos dibujos animados que se llaman "El mundo de Rosi", es para niños muy pequeños y nos muestra un mundo perfecto, en un jardín soleado, lleno de amigos maravillosos, en el que no hace falta dinero ni hay preocupaciones. La canción dice "el mundo es Rosi". Es un error pensar que la vida del cristiano va a ser así, pero Dios es nuestro ayudador. La Biblia está llena de ejemplos de hijos de Dios que sufren pero que son ayudados por Él, como el rey David (Salmo 34:6-7). 

 Muchas personas se enfadan con Dios por las cosas que les pasan, porque no comprenden los motivos, la típica pregunta de “¿qué es lo que he hecho para merecer esto?” Pero esta actitud es un gran error. La relación del cristiano con Dios es personal, es real, es práctica, debe ser intensa y también continua, como la de un matrimonio (Salmo 34:4-5). Él ha prometido ser nuestro ayudador.

2. PORQUE DIOS ES DIFERENTE (versículos 6 y 7).

Hace poco publicaron una encuesta que dice que los españoles piensan que los políticos son uno de nuestros mayores problemas. Es curioso, debería ser todo lo contrario, pero esto demuestra que generalmente no nos fiamos de nuestros líderes. 

Pero El Señor dice que hace justicia a los agraviados y que guarda verdad para siempre, es el único en el que podemos confiar ciegamente, aunque algunas veces no comprendamos el por qué de las cosas. 

Hace poco me llamó la atención 1ª Corintios 8:2-3:
"Y si alguno se imagina que sabe algo, aún no sabe nada como debe saberlo. Pero si alguno ama a Dios, es conocido por él".
Hay veces que intentamos comprender todo lo que sucede a nuestro alrededor, y si no lo logramos reaccionamos separándonos del Señor. Pero Él nos está llamando a hacer todo lo contrario.

La Biblia nos revela cómo es Él, y te puedo decir que mientras más lo conocemos más le queremos, y por eso el salmista dice “Cantaré salmos a mi Dios mientras viva”. El Señor conoce mi corazón, las cargas que hay en él, lo que necesito y lo que no necesito, me conoce mucho mejor incluso que yo a mí mismo. Por eso he decidido dejarme guiar por Él, y quiero invitarte a que hagas lo mismo. 

3. PORQUE DIOS TIENE MUCHO QUE HACER CON NOSOTROS. 

Sólo tenemos que dejar que lo haga.


1. Repara el daño que ha producido el pecado (v. 7b-8a). 
2. Protege a aquellos que le siguen (v. 8b-9). 


Vemos a muchas personas que son esclavas creyendo ser libres. Son esclavas del modo de vida mundano, incapaces de ver que están haciendo mal, insensibles, solas y muchas veces sin ayuda de nadie. 

Hace poco salían las imágenes de una niña en China que cayó al suelo y ahí se quedó sin que nadie le ayudara durante bastante tiempo. Incluso un camión le pasó por encima sin preocuparse lo más mínimo. Esta noticia me recordaba a la parábola del buen samaritano, y cómo Jesucristo enseñaba a amar al prójimo. Él ama a los justos, tanto que vino a morir en la cruz para pagar el precio por nuestros pecados (Juan 15:12-13). 

La gente que nos rodea tiene mucha necesidad del amor de Cristo. Quien confía en Dios se convierte en alguien bienaventurado, aunque no todos los planes le salgan bien.  Que El Señor os bendiga.

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