20 de julio de 2011

El león

Desde la antigüedad el león ha sido un animal que ha despertado en el ser humano miedo y admiración  al mismo tiempo, por encima de cualquier otra criatura. Le llaman el Rey de la Selva, han hecho películas y novelas sobre él...muchas son las historias de hombres que han matado leones y que por ello se han convertido en héroes entre su gente.

En la Biblia también se nos habla de este animal y simboliza principalmente dos cosas:

- El poder, la fuerza. 
- La majestad, el liderazgo.

Es utilizado para mostrarnos el poder y la majestad de Dios. En Proverbios 30:30 dice: "El león, fuerte entre todos los animales, que no vuelve atrás por nada;" Y así es El Señor, da igual lo que el ser humano intente hacer, nada ni nadie puede impedir que Dios cumpla con sus planes, Él tenía planeado enviar a Jesucristo a morir en la cruz por la humanidad tal como lo hizo.

A Jesucristo se le da el título de El león de la tribu de Judá. En Apocalipsis 5:5 dice: "Y uno de los ancianos me dijo: No llores. He aquí que el León de la tribu de Judá, la raíz de David, ha vencido para abrir el libro y desatar sus siete sellos". Se le llama de esta manera porque sus padres carnales, tanto José como María, descendían de la tribu de Judá. Es el cumplimiento de lo profetizado en Génesis 49:8-10.

Es decir, que Jesucristo ha vencido a la muerte tras morir en la cruz y resucitar al tercer día, y es el único con el poder y la majestad para perdonar nuestros pecados y reconciliarnos con Dios ("...quien llevó él mismo nuestros pecados en su cuerpo sobre el madero, para que nosotros, estando muertos a los pecados, vivamos a la justicia; y por cuya herida fuisteis sanados". 1ª Pedro 2:24).

En 1ª Pedro 5:8 se nos habla de otro león, es el Diablo que significa "el adversario" que "como león rugiente, anda alrededor buscando a quien devorar". Encontrarse de frente a un león y sin protección alguna es una de las peores cosas que nos podrían ocurrir, ¿quien nos salvaría?

Pero en este caso sí que estamos protegidos, Jesucristo, el León de la tribu de Judá es más poderoso que este otro león rugiente y 1ª Pedro 5:9 nos da la clave para vencerle: por medio de la fe. La paga del pecado es la muerte, pero Jesucristo nos regala la vida. El Diablo nos acusa de pecado, pero nada hay que temer si tenemos verdadera fe en Jesucristo, porque él ya pago el precio de nuestra salvación.

El Señor es cordero y al mismo tiempo león, porque él es Dios de amor pero al mismo tiempo Dios todopoderoso. Un regalo no sirve de nada si no lo aceptamos ni lo utilizamos. Tomemos el regalo de la salvación y entreguemos nuestras vidas al único Salvador.

Hasta aquí de momento, próximamente hablaremos de la hormiga, un animal pequeño pero en ocasiones temible y admirado.

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